
El otro día me estaba tomando una lata de Coca Cola, cuando se me ocurrió echarle un vistazo a las letras de la lata. ¿Sabías que una sola lata de Coca Cola tiene el 39% de la Cantidad Diaria Recomendada de azúcares que necesitamos? Con Pepsi es peor aún, es el 43%.
El problema es el siguiente, si con una lata de refresco ya tenemos el 40% del azucar que necesitamos para el día, el resto de los alimentos que consumamos hasta completar las 2.000 o 3.000 calorías que necesarias (una lata de coke tiene 139 cal) no deben tener prácticamente nada de azucar. Eso, o nos pasaremos en el % de azúcar saludable: el 10% del total de calorías diarias (ver artículo consumer sobre el azucar).
El azúcar es rico, a casi todo el mundo le gusta de una forma natural. Lo dulce es sinónimo de agradable, de cariño, de placer… Se añade en los alimentos para hacerlos más atractivos, a los niños les encanta. Cuando era niño mi madre echaba azúcar a la papilla para que me la comiera, y tenía un amigo al que su madre le hacía tortillas dulces (¡qué envidia me daba!).
Demasiados fabricantes recurren al azúcar para hacer los productos más atractivos… y más adictivos. Te lo cuelan en cualquier cosa: galletas, cereales, yogures, etc. Lo malo es que el azúcar no es bueno para la salud. Cuando te haces consciente de este hecho y empiezas a notar el exceso de azúcar en el paladar se hace muy difícil comprar productos manufacturados.
También hay infinidad de edulcorantes artificiales: malitol, aspartano, etc. Que tampoco son lo más recomendable para la salud. Lo sano es acostumbrarse al sabor real de las cosas, aceptar lo amargo o ácido de los alimentos (¡y de la vida!). Aceptar otros sabores es símbolo de madurez, tanto en el paladar como en un sentido más amplio.
El azúcar es a la cocina como el sexo a la publicidad, el comodín perfecto. A todos nos gusta, pero si lo sobre-endulzamos todo, empalaga. Me pregunto porque no te lo venden sin azúcar y dejan que tú le añadas el azúcar o el edulcorante que quieras… Que te vendan el coche, y luego tú te encargas de buscar a la chica.
La reflexión relacionada con el marketing que se deriva de esto es que los fabricantes prefieren hacer un alimento atractivo y malo para la salud, que un alimento saludable con el que se arriesgan a que no nos guste. Se gastan millones de euros, dolares y marcos en animarnos a desequilibrar nuestra dieta.
Abusar del azúcar en los alimentos o del sexo en la publicidad es tratarnos como a niños que no saben lo que de verdad quieren: sobre-endulzarnos para alejarnos de la autenticidad de los sabores, o sobredimensionar nuestros deseos sexuales simples, alejándonos de la complejidad y autenticidad que requieren las relaciones en la vida real.
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Link: Otro artículo consumer sobre el azúcar. Fijaros lo que dice del azucar moreno…












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Investigación y Marketing » Marketing y salud en la alimentación…
Es una reflexión sobre cómo el marketing en alimentación promociona productos no saludables. Habla principalmente del exceso de azúcar para hacer atractivos los productos, e incluye una breve comparación con el exceso del sexo en publicidad. …