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Cómo calcular la Tasa de paro Municipal

Tuesday, December 9th, 2008

El paro se está disparando en los últimos meses, en toda España. En Noviembre se han registrado casi los 3 millones de parados.

La tasa de paro nacional (en España) ha crecido del 9% al 11% entre el primer trimestre de 2008 y el tercero, y se espera que los datos del último trimestre seán aún mayores.

La tasa de paro se calcula por la Encuesta de Población Activa. Se trata de una encuesta continua que se hace durante todo el año, y cuyos datos se agrupan cada tres meses para hacer una valoración estadística de la evolución del trimeste.

La Tasa de paro mide el porcentaje de personas que están desempleadas, entre el total de personas que están en disposición de trabajar.  A la población que está en disposición de trabajar (que puede y quiere trabajar) se la llama “población activa”.  Asi que la “población activa” se divide entre “ocupada” y “parada”.  

Población Activa = Población Ocupada + Población Parada

Tasa de Paro = Población Parada / Población Activa

Población total = Población Activa + Población Inactiva

El problema es que el concepto de Población Activa es un poco ‘difuso’, es un constructo, es decir, que está sujeto a interpretación, por eso hay que ‘encuestarlo’, porque implica tener la intención de trabajar.

Otros conceptos como Población Parada y Ocupada se pueden calcular por los inscritos en la Seguridad Social o en el INEM. Sin embargo, en la EPA (Encuesta de Población Activa) también ‘encuestan’ la población parada y ocupada, es decir, que la estiman a partir de lo que declara la gente y no de las estadísticas oficiales.

Por ejemplo, no es lo mismo estar inscrito como demandante de empleo en el INEM que está buscando trabajo. Se dan casos de inscritos que en realidad no quieren trabajar (por lo tanto no son parados, sino inactivos), y otros que aunque buscan (son parados) no se han inscrito.

Es curioso que el dato de Paro registrado (en el INEM) suele resultar ligeramente superior al de Paro estimado (por la EPA). Ese desfase se puede explicar por gente que cobra desempleo pero no busca trabajo, porque está estudiando o tomandose unos meses de vacaciones; o por gente que se apunta para hacer cursos pero no tiene intención de buscar trabajo, etc.

Pues bien, como todas las encuestas, la EPA se hace por muestreo estadístico polietápido (por etapas en las que se suele combinar muestreo estratificado y por conglomeradoslos; los organismos oficiales, como el INE y el CIS, tienen muy estudiado el tema del muestreando), por lo que los datos luego se pueden desagregar por Comunidades Autónomas y por Provincias, pero no por Municipios, ya que sería muy costoso (habría que multiplicar considerablemente el número de encuestas).

Así que cuando un Ayuntamiento se plantea hacer un Observatorio de Empleo, parece que lo más interesante es calcular la Tasa de Paro municipal. Hay dos opciones: hacer una encuesta municipal al uso, o estimar la Población Activa municipal y tomar el dato de Paro registrado como si fuera el Paro ‘real’ (el que se calcula con la EPA).

Para estimar la Población Activa, recomendamos tomar las tasas de Actividad desagregadas por edad y sexo (el sexo no cambia mucho el resultado, pero bueno) de la unidad poblacional más cercana de la que se tiene información, es decir, de la provincia a la que pertenece el municipio. Y luego multiplicar esos valores por la población real (la del padrón continuo) segmentada por edades y sexo. Por ejemplo, en la Comunidad de Madrid el 30% de los hombres entre 16 y 20 años es población activa, así que estimo que el 30% de los jóvenes de esa edad de mi municipio están en disposición de trabajar (quieren y pueden hacerlo).

Sin embargo, la ‘disposición a trabajar’ depende mucho de la estructura social del municipio, y no sólo de la edad y el sexo… Por ejemplo, la presión sobre los jóvenes para empezar a trabajar es mayor en los municipios con menor renta per cápita. Es decir, en municipios más pobres, los jóvenes presentarán mayores tasas de actividad que en los más ricos. Y diferencias similares habría entre municipios grandes o pequeños, o los medio rural y urbano, etc.

La equiparación del Paro ‘real’ con el Paro registrado es otro problema de la estimación de la tasa de paro municipal, pero me parece menor porque el paro registrado suele ser mayor, y es mejor pecar de una estimación por lo alto, que quedarse corto.

En cualquier caso, la posibilidad de hacer una encuesta municipal es siempre mucho mejor.

El mercado de trabajo

Tuesday, November 18th, 2008

Esta semana he empezado a trabajar en un Ayuntamiento local como sociologo. Mi cometido es crear un Observatorio de empleo. Es decir, crear un modelo para publicar informes periodicos sobre el mercado de trabajo en el municipio, y un informe mas amplio (anual) sobre las oportunidades de empleo, etc. El planteamiento es muy abierto y eso me gusta, además hay modelos de otros ayuntamientos a los que se puede emular, como el de Alcobendas o el de Valladolid.

El empleo es un factor (o indicador, según se mire) muy importante de desarrollo económico y social. Si la gente no trabaja, no produce riqueza y si no cobra no puede acceder a ella, y las empresas no venden… es el círculo virtuoso (o vicioso, en ocasiones) de la economía que nos descubrió Keynes.

Lo primero que me ha sorprendido es el planteamiento que desde las instancias públicas se hace del tema del empleo, y por ende, la diferencia semántica entre empleo y trabajo. El trabajo es algo que haces con esfuerzo para producir un resultado y ganarte así el pan de cada día; sin embargo, el empleo es algo que te dan para que puedas cobrar un sueldo que te permita integrarte en la sociedad y sentirte un miembro útil de la misma.

Un desempleado es alguien que demanda empleo, y es la empresa la que ofrece empleo. Me parece, más bien, que es la empresa la que demanda (necesita) trabajadores para poder cumplir su cometido, y los trabajadores los que ofrecen su fuerza de trabajo para ponerla al servicio de una institución (empresa). El otro planteamiento también es correcto, la diferencia consiste tan sólo en la perspectiva de acercamiento. Sin embargo, al realizar esta abstracción del concepto empleo desde una perspectiva institucional, lo convertimos en un ‘objeto’ social, un bien social que parece independiente del esfuerzo que hay que hacer en el día a día para sacar un trabajo adelante, y de la utilidad que la empresa o insititución da al trabajo realizado.

Esto, junto con la crisis que vivimos, me hace plantearme de nuevo la gran incógnita del sistema de mercado: ¿De donde viene realmente la riqueza?